domingo, 15 de enero de 2012

Noches de desvelo… noches en que los sueños salen del inconsciente, se escapan, y se hacen presentes en estado de consciencia…
Pensamientos nuevos, locuras, o tal vez no… a veces creo que la mente revela su verdadero estado esas noches…
No es que haya un temor a lo que hay más allá de nuestro entendimiento, pero… es el hecho de que solo se sabe que existe una incertidumbre lo que genera ese sentimiento parecido al temor, pero más cercano a la curiosidad…
Me pregunto si realmente habrá dos lados, dos extremos… y si existieran, a cuál pertenecería…
La dualidad cielo-infierno no es más que una ilusión. Ambos están presentes en nuestra mente, constantemente. Uno elige qué sucederá, aunque no lo sepa.
La paz interior es una situación ideal, casi inalcanzable, una ilusión si se quiere. Un viaje a nuestro interior es mucho más complejo de lo que parece, simplemente porque hay que silenciar todas esas voces que hablan al unísono, esos gritos, esos susurros, esas frases que tenemos grabadas a fuego en nuestra consciencia y que resuenan al primer estímulo externo.
Incluso cuando se logra el total silencio, se debe lograr tornar la mirada hacia adentro, hacia nuestra propia esencia… y el viaje no está más que iniciando…
La mente humana es como una caverna llena de laberintos, es difícil entrar, llegar al centro, al núcleo generador de razón, y aún más difícil es regresar a la superficie, desandar el camino andado…
Revelaciones únicas, ‘profecías’ si se quiere, iluminación… es difícil mantener la cordura cuando se entienden ciertos secretos de la existencia, diría imposible. Porque uno de esos grandes secretos es que no existe la cordura, de hecho…
La llamada locura es más coherente en ciertos aspectos que lo generado en un estado de salud mental socialmente correcto.
Ese es el problema, ‘socialmente’. Leyes más poderosas que las impuestas por un gobierno, leyes que dominan la razón, que la guían por un sendero prefabricado, leyes y normas sociales que nos aíslan cada vez más de nuestro ser, de nuestra verdadera esencia.
Noches de desvelo, caminos sin fin, sueños infinitos, de nada sirve negarlos, de seguro hay algo más, después de nuestra partida… me pregunto si después de irnos de este plano seguirán existiendo límites imaginarios que nos impidan brillar como solo nosotros podemos…
Me pregunto si en otros planos de este espacio infinito, que a la vez es nulo, por la presencia y ausencia del tiempo mismo, existirán límites, o si todo será libre.
Los límites, gran error. No existen límites… el tiempo, como dije antes, no existe, y a la vez es fundamental… lo único absoluto es la incertidumbre de la existencia espaciotemporal. Esa duda de que si realmente existimos, o si somos solo un reflejo de algo superior, o si de hecho no hay nada superior, o si toda nuestra existencia no es más que un segundo insignificante en un constante ir y venir de información en el campo de consciencia universal…
Identidad, eso nos caracteriza. Sociedad, eso nos limita. Alienación, eso nos aprisiona. Revolución, eso me impulsa a seguir. Luz, eso que todos en el fondo buscamos…
Sueños infinitos, verdades eternas que no son nada… preguntas sin respuesta… así camino noche a noche por ese precipicio, por esa delgada línea entre la razón y la locura… noches sin sueños…


                                                                                             Purple Fireball

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