lunes, 19 de diciembre de 2011

Simplemente Escribo

                Escribo. Sin motivo alguno, sólo escribo…
                Realizo viajes a lejanos lugares, lejos de este mundo… evito realidades cruentas… sólo escribo…
                Solía hacerlo a diario, era mi adicción, mi vicio… pero con el tiempo, escribir se hizo lejano…
                Escribía sobre mundos irreales, o sobre nuestro mundo, pero con una visión algo más positiva… Escribía sobre el ser humano, sobre cómo podría crecer… sólo escribía…
                Al encontrarme con la sociedad, al salir al mundo, me encontré con una realidad distinta a la que yo mismo quise creer… entonces escribí sobre este mundo nuevo, distinto, extraño… escribí sobre él, revelándome, jurándome a mi mismo que por más que el tiempo pasara, y seguiría escribiendo, gritando mi verdad, como pocos lo hacen…
                Durante un tiempo fue cierto, durante un tiempo resistí. Fue difícil, pero cada día un nuevo texto hablaba sobre mis vivencias en esta sociedad, sobre la situación que mis ojos percibían…
                Pero nada dura para siempre…
                Debía adaptarme o morir, es la cruel norma de esta sociedad… la mediocridad amenazaba noche y día, todo parecía perdido… y me di por vencido.
                Ahora todo vuelve, en cierta forma, ya no escribo como antes, ojalá pudiera…
                Sólo se que a veces, cuando siento que tengo que hacerlo, me destapo de la manta de mediocridad con la que me camuflo en esta sociedad, y saco mi vicio a lucirse…
                No me importa escribir correctamente, no me importa saber si los demás leen lo escrito o no… Escribo porque es lo que soy, escribo porque así aprendí.
                Escribo porque aún en esta vida tan imperfecta, no está mal buscar un lugar mejor, perfecto… fugarse allí tan solo un instante, y recordar esas viejas historias, esos viejos sueños, que tan bien me hicieron tiempo atrás…
                Escribo porque gracias a esto, recuerdo quién soy en realidad…
                Simplemente escribo.

                                                                                              Purple Fireball

sábado, 10 de diciembre de 2011

Nel timido soffio del vento
Al nuovo sorriso del sol
Si scopre la valle dorata
Incanto d'anima e cor

Sentiero ce ormai ti nascondi
Rivela la via che fu
Tra quercia, castano ed abete
Al nostro passo silente

Odori sfumati nel senso
Colori ormai senza eta'
Tra resine ed erbe inebrianti
Tra ombra e verita'

Leggiadra visione di sogno
E di parallela realta'
Transcendi l'umana coscienza
Pacando il mio fiero ardore

Ti amo o madre natura
O vita che data mi fu
Or splendi scintilla infinita
Tra il verde, il grigio ed il blu

Vi amo creature dei boschi
Pulsanti di vita e ancor piu'
Custodi d'astrali pensieri
Che a noi si celano arcani...


                                                                                       Rhapsody of Fire
Qué es lo inexplicable… difícil de explicar... de hecho, imposible.
Noche de tormenta, tal vez ayude, tal vez no… inexplicable, qué palabra… podríamos imaginar un ciclo de hechos, realidades, que son en el fondo inexplicables… he aquí un ejemplo:
Llueve, el agua precipita fugazmente sobre la tierra, prestándole su humedad, antes recorre un camino, un viaje en el que la entropía es quien manda, y aún así, en un nivel infinitamente pequeño, lo que a una visión macroscópica parece un conjunto de anarquistas moléculas de agua, es en realidad una delicada coreografía de intercambios de energía…
He aquí la primera ‘inexplicabilidad’, si se me permite inventar el término:
Es cierto que hay un orden, un intercambio armónico de energía, pero… ¿qué lo genera? ¿Qué genera ese dinamismo, esa necesidad de movimiento, ese desequilibrio que en fin busca equilibrarse?
Todo comenzó cierto instante, algunos lo llaman la gran explosión, o Big Bang… detalles que demuestran nuestra histórica necesidad de nombrar todo lo que creemos descubrir. En ese momento, solo existían dos partículas, y en ese momento, por algún motivo, colisionaron…
¿Qué ocasionó este choque? Y aún más… ¿de dónde salieron esas partículas?... he aquí otro ejemplo de mi palabra, ‘inexplicabilidad’.

Existen cientos de ejemplos, pero hay uno que aclara todo, y a la vez dificulta la definición final…
Querido lector, te encontrás del otro lado del papel, más bien de la pantalla… he aquí mi último ejemplo… Tu simple existencia, tu presencia en esta tierra, en esta realidad…
Querido lector, he aquí lo más hermoso, lo más incierto, lo más inexplicable de este intento de definición de ‘inexplicabilidad’… esto es que al existir, en este espacio, no existís… esto implica que tu tiempo, el tiempo que trascurre en este instante, mientras tus ojos adquieren estas lineas y tu cabeza las procesa como un conjunto de caracteres que alineados le dan un sentido a todo esto, ese tiempo no existe, que nada es cierto, que todo lo es, y que no hay nada más que esa hermosa incertidumbre.
El mañana está escrito, será modificado, o no, depende de cada uno… En esta realidad, o lo que llamamos ‘realidad’, todo es inexplicable… todo menos la incertidumbre…

                                                      Purple Fireball

jueves, 10 de noviembre de 2011

Esa ilusión, y Su mensaje...


                El tiempo pasa, los segundos vuelan, y las horas los recogen con una irónica sonrisa hacia mí….
                Es entonces que no entiendo… es entonces que lo comprendo totalmente…
                No existe un hoy, un ahora, un ayer ni un mañana… no existe nada por lo que valga la pena llorar…
                El tiempo, querido lector, el tiempo no es más que una mísera ilusión que nos mantiene como esclavos… todos somos esclavos del tiempo, esclavos de nuestra propia ilusión… todos tuvimos alguna vez esa sensación de que el mañana ya está escrito… y de hecho lo está… no para siempre, pero lo está…
                El deseo es la fuerza más grande que existe, es capaz de sanar lo que algunos llaman incurable, es capaz de hacer que la distancia, por más grande que sea, no sea un factor determinante en la ecuación de esta vida…
                La intención, deseo perfectamente dirigido hacia un objetivo claro, es lo que define nuestra existencia, nada más…
                Nada es imposible, en absoluto… Si realmente existe una intención verdadera de lograr dicho objetivo, el efecto es instantáneo, aún más rápido que la velocidad de la luz…
                Humanos, tontos, limitados… A veces me pregunto por qué aún hoy creemos en los límites… No hacen más que, irónicamente, limitar nuestra capacidad…
                El tiempo es solo una ilusión… el tiempo… qué sería de esta vida si no creyera en él…
                El tiempo, una verdad indiscutible, a tal punto de que todo parezca ilógico sin él… y de hecho por eso lo considero una ilusión…
                Todo lo que nos rodea, existe por una simple razón… alguien así lo quiso… El hombre no es más que una porción en absoluto avanzada en lo infinito y además nulo del espacio… Fuentes de energía básica, pero de aparente luminosidad…
                Hay algo más, siempre hay algo más, no existimos porque si, lo hacemos porque algo más así lo quiso… Por eso es estúpido creer que no existe nada más, por eso es estúpido creer en el tiempo, y a la vez necesario…
                Nuestra mente está limitada por nuestros propios miedos… es fácil creer que no existe nada más, es fácil creer que somos algo superiores, es fácil considerar que nada viaja más rápido que la luz, es fácil…
                Lo cubrimos todo con límites, y en el fondo sabemos que no existen…
                ¿Por qué normalizar algo que a futuro no sirve? tal vez para sentirnos importantes… creo que es hora de olvidarse de todo, creo que es hora de abrir los ojos y volar, lejos, dejar que todo siga su curso… dejarlo ser… 

                Si realmente estoy en lo cierto, Él lo sabía… y quiso enseñárnoslo, no lo supimos entender… y sin embargo, cientos de personas que desconocían su existencia lloraron su partida como si fueran hermanos de toda la vida…
                Lo somos, lo seremos por siempre, tanto Él como todos los demás que revolucionaron una era, todos nos trajeron un mensaje, y aún así hacemos oídos sordos, cerramos los ojos y olvidamos…


                                                                                                                             Purple Fireball…

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Un cartel más...


                Siempre observa, siempre está presente… su mirada inerte persigue cuanto ser transite por su vereda, bajo su lugar…
                No le importa ni el frio ni la lluvia, el viento ni el calor… ella siempre observa, como esperando ver algo que la saque de su materialidad, algo que la haga vivir, sentir…
                Ha visto en su vida épocas mejores, más prósperas… pero ya quedaron atrás. Vio el avance, el progreso… vio cientos de amaneceres prometedores con sus respectivos ocasos…
                Pasan los días, las semanas... y ella aún sigue allí… esperando, observando…
                Multitudes pasan por allí, la observan, y continúan… haciendo caso omiso de sus ojos celestes, de su mirada, de su belleza…
                Es que es una hermosura inerte… una ilusión… un sueño si se quiere… el sueño de alguien que la utilizó para su fin… pero a ella no le importa, sigue alli, firme… dispuesta a dar todo por ese momento, ese instante en que volverá a soñar, a vivir…  incluso tal vez a amar…

                                                                                                                                Purple Fireball...

martes, 6 de septiembre de 2011

Su vida, la música


                Discusiones sin sentido, gritos a veces… el arte que tanto lo apasiona termina hundiéndolo en una lucha interminable por expresar su voz…
                Títulos abundan, nadie lo discute… son solo papeles… abren puertas, pero son solo papeles…
                La música lo rodea, la literatura lo acompaña… los números, sus enemigos, siempre le fueron gentiles, pero desde su bondad lo atormentaban…
                En una vieja agenda celeste, guarda todos sus secretos, esos que algún día saldrán a la luz en forma de canción…
                Conciertos solía tener en la cabeza, solo quedó uno, con sus cinco movimientos que de apoco se olvidan, diez  voces cada uno…
                El misterio de la muerte lo acecha, siempre sintió curiosidad por el mas allá, por esa energía desconocida…
                Lo oscuro también lo atrae, es algo pesimista… digo algo por no decir que no ve su futuro de otro color mas que negro…
                Pero aún así, en los ojos de cada persona que conoce, o no, ve un futuro… tal vez no sea el mejor futuro, pero algo ve…
                Su padre no apoya su visión, no comprende lo que sucede en su cabeza… le pide que le muestre sus composiciones, el no puede complacerlo, no puede con diez voces… no solo…
                Viejos recuerdos lentamente toman la forma de notas con valor sentimental… no se trata solo de vibraciones a cierta frecuencia sostenidas un determinado tiempo… su música es mucho mas que eso…
                Un viejo amor, una tarde de lagrimas, una noche de alegría, una mañana de desencuentro… esperanza y desesperación se entremezclan y forman hermosos pasajes vestidos de re y mi…
                Y los pasajes forman frases… y las frases, movimientos… y así comienza a nacer otro concierto…
                Puede que parezca irreal, pero así funciona para el…
                La música es su vida, el vive en su música, y mientras su música viva, el no morirá…


                                                                                                                           Purple Fireball

domingo, 4 de septiembre de 2011

Hermano

Hermano:
                No se si te acordarás. Aca estoy…
                Vos me fuiste a buscar, llovía… tenia miedo, estaba asustado… mis hermanitos y mi mamá lloraban, tenía que irme… entonces te vi… no sé por qué, pero fui con vos, vi algo que me decía ‘seguílo, el te ama’…
                Me llevaste a tu casa… me hice pis en el auto, pensé que te ibas a enojar, pero te reíste… me abrazaste… qué cálidos que eran tus abrazos, hermano…
                Fue una noche horrible, extrañaba a mi mamá, no sabía donde estaba, vos te escapaste me acuerdo, viniste conmigo, estuvimos juntos… y no lloré mas…
                Asi fueron las primeras semanas, conocí tu casa, tu parque, que hermoso lugar!. Conocí todos los rincones de esta casa, y casi seguro que vos los viste conmigo…
                Asi creciste, yo también… Ibas a la escuela a la mañana, yo te esperaba en la puerta, siempre me saludabas y entrabamos corriendo y jugando… cómo jugábamos, hermano, que bien que la pasábamos…
                Nos sacamos una foto, esta en tu escritorio creo… había crecido un montón! Y vos también, estábamos a la misma altura… que contento que me ponía verte a la cara, darte besos, y ver que te reias… cómo reias antes, hermano…
                Un dia llegaste llorando… te fuiste bajo nuestro árbol, pensé que querrías contarme y me acerqué… me pegaste, te mordí, los dos sabíamos que estaba mal, y sin embargo lo hicimos, luego nos miramos, hicimos un pacto, nunca más... desde entonces me contaste todo, siempre… siempre te escuché…
                Me contaste de tus amigos, de la escuela, de lo que pasaba ahí, de las cuentas, luego los sustantivos, no entendía mucho, pero te escuchaba… me contaste de esa chica que te gustaba, que le decias todo el tiempo ‘querés ser mi amiga?’…
                Me acuerdo de esa tarde, habías dado una lección de un tal San Martín, que contento viniste! Jugamos toda la tarde, terminamos cansadísimos, acostados mirando el cielo…
                Lo hacíamos todo el tiempo, mirar el cielo… me abrazabas, yo lo intentaba, pero solo podía poner mi pata en tu rodilla, y vos sabias que eso era mi abrazo…
                Andábamos en bicicleta… siempre me ganabas, pero es que hacias trampa, igual no me importaba…
                Venían a veces tus amigos, me ponía celoso y me acurrucaba bajo tu mano en cuanto podía… ellos también me acariciaban, que buenos amigos que tenias…
                Recuerdo esas lluvias, esas tormentas interminables. Hermano, te acordás cuando me tapaste con esa frazada que había en el galpón? Que calentito que estaba, no importaba la lluvia de afuera…
                Apareció mi amiga, Luna… que buena amiga… los tres jugábamos todas las tardes… ella era mas hiperactiva que yo, a veces me ponía celoso… después la encerraron… se escapaba siempre y me visitaba, hasta que un dia dejó de venir… qué le habrá pasado, hermano?
                Me acuerdo esa mañana que me contaste de una banda que te gustaba… y sacaste de la casa algo que sonaba raro, pero me gustaba… tocabas eso todo el día, yo te escuchaba siempre…
                Un día viniste super enojado… te encerraste en tu pieza y rompiste todo… tenia miedo, me acosté bajo tu ventana y esperé que salieras… pasaron dos días y no salias… me asomé y te vi llorando… nunca me contaste qué sucedió esa vez…
                Me acuerdo cuando te enfermabas… yo te acompañaba siempre, de afuera claro… una vez le pedí permiso a mamá, me dejó pasar… que contento que estabas de verme!... miramos la tele juntos, después me tuve que ir…
                Te enojaste conmigo una vez, me había tragado eso que usabas para tocar, no me hablaste por una semana…
                Estaba triste, hasta que saliste… nos abrazamos, te habías olvidado de todo…
                Me contaste que te querían cambiar de escuela… lloraste conmigo toda una semana… querían que seas mejor, vos no querías nada de eso…
                Entonces empezaste a cambiar… seguimos siendo amigos, pero no como antes… cada vez me hablabas menos…
                Jugábamos, pero no tanto como antes, empecé a extrañarte esas tardes…
                Pasó mucho tiempo, te alejaste cada vez mas… te extrañaba, lloraba a veces, no se si te dabas cuenta…
                Volvías enojado, ni me mirabas, cada tanto me sonreías, y pensaba que todo volvia a ser como antes, pero había algo que cambiaba cada vez mas…
                Me hablabas, pero de otras cosas, no de tus aventuras… me dijiste algo de ser el ejemplo, me enseñaste una palabra que no conocía y aún hoy no comprendo… me dijiste ‘odio mi vida’… te pregunté qué es odio, no me prestaste atención…
                Un dia te subiste al tilo, tenias una soga, primero me puse contento, pensé que andaríamos en bicicleta…
                Te colgaste de la soga, me asuste, gritaste muy fuerte… llorabas… yo estaba ahí abajo… te caíste, te lastimaste la espalda y las rodillas, te acompañé… toda la tarde lloraste, preguntabas ‘¿por qué?’ nunca lo entendí…
                Me dejaste por un año más o menos…
                Un dia me hablaste, ya me había olvidado de tu voz, o tal vez había cambiado… me sonreías, hacía mucho que no te veía sonreir…
                Un día me sentí mal, me llevaste al veterinario… no entendí qué sucedia, dijo algo de cáncer… te miré, estabas llorando…
                Entonces pasó algo horrible… me empezaste a ignorar… hermano, no me hablabas, me dolía mucho, te buscaba, quería estar con vos, y vos me ignorabas… sabía que no querías hacerlo, llorabas en tu pieza después de verme, pero aún asi me ignorabas…
                Por qué hermano, por qué me dejaste asi?  Eso es de cobardes, y se que vos no sos cobarde…
                Mi días hoy se acaban… me la paso acostado, llorando de dolor, me dele la pata, pero mas me duele saber que no me ves… yo sé que no te olvidaste de mi, yo se que no es lo que querés realmente, pero lo haces…
                Hermano, qué será de tu vida…una de las últimas charlas me dijiste que estudiabas algo de ingenieno-se-qué… vos sabes que eso no es lo tuyo, me lo dijiste… por qué te importa tanto vivir bien y no vivir siendo quien realmente sos?
                A veces tocas esa cosa, te sigo escuchando, ya no suena como antes, ahora solo tocas cosas tristes… suena todo mal todo oscuro… qué te pasa, hermano?
                No me dejes, y sabés que soy tu conciencia mas que quien parece hablar… qué vas a hacer de tu vida? Por qué dejas todo eso que amas de lado? Dónde esta ese chico que tanto cariño daba? Ayudame hermano, no me dejes solo…
                Por favor hermano, siempre te voy a amar, se que vos también, pero me dejaste… medejaste solo, hermano…
                No me olvides… nunca, mi Hermano…

                                                                                                                            Purple Fireball...

lunes, 29 de agosto de 2011

Capítulo 1: Crímenes en Olavarría

    Era de noche, no estoy seguro de la hora exacta… lo que si recuerdo era el frio que sentía…
                Caminaba por Olavarría, cerca de su hogar, buscaba un lugar para escapar, un lugar tranquilo, tal vez un bar…
                Debía ser bastante tarde… sobre Garibaldi, en la puerta de todos los boliches podían verse extensas colas, organizadas por quienes consideró simios amaestrados en el arte de la ‘seguridad’…
                Justo cuando logró entrar a uno de esos antros de apariencia tranquila, atronadores parlantes comenzaron a sonar… la gente como enloquecida se abalanzó sobre la pista, dejando la barra casi libre…
                 Un Gin Tonic por favor. -  pidió al barman… trago en mano se acomodó en la pequeña butaca, dispuesto a pasar allí la noche…
                No pasó mucho tiempo hasta que la gente se cansó, y todos, o casi todos, volvieron a sentarse…
                Lo observé desde lejos, su rostro me parecía familiar, o tal vez fue solo mi imaginación…
                Terminado el Gin Tonic, se dirigió hacia el baño, una nueva ronda de baile había comenzado… lo observé esforzándose por abrirse paso entre la multitud para llegar a destino…
                En un instante, se detuvo, pareció mirar fijo a alguien… la suerte me fue adversa, pues en esa ocasión no logré divisar quién o qué lo había hecho palidecer de la forma en que lo hizo…
                Quien haya cazado liebres en un pastizal alguna vez, sabrá que al oír un disparo, las pobres diablas corren lo más que pueden por sus vidas… Con ese mismo terror, lo vi voltearse hacia la entrada y escapar...
                Sin saber por qué, salté del banco donde me encontraba sentado, dispuesto a seguirlo… presentía algo.
                Entonces la vi.
                Reconocería esos ojos aún si fuera un estadio con miles de personas en las penumbras, pues su mirada tiene brillo propio…
                Parecía haber sido ella la causa de tal huida… no la saludé, tal vez debí hacerlo…
                Espero que su mirada no se haya encontrado con la mía… tras esos fríos ojos, ella esconde un oscuro secreto…
                Salí al instante, lo perseguí mientras huía por Brown, la gente salía de los bares… lo perdí por un instante…
                Llegando a Olavarría, lo vi. Sentado frente a su hogar, no supe qué decir, simplemente lo observé…
                Aún no sabía quién era, solo que me resultaba familiar… parecía todo terminado, la noche se despedía y el cielo aclaraba lentamente…
                La vi doblar en la esquina, supe que esta historia estaba lejos de terminar…
                Un solo instante bastó para que sus miradas se encontraran… el viento amainó su soplido por unos instantes, como observando la situación, deteniéndose a mirar…
                Se levantó, había odio y fuego en sus ojos… en cuanto a ella, parecía saber lo próximo que sucedería, parecía resignada…
                Parecía decidido, temí por mi vida. Los últimos rayos de luz de luna se reflejaron en el cuchillo que sacó de su cintura…



                                                                                                                                 Purple Fireball…

lunes, 15 de agosto de 2011

Esas mañanas


Retumbaba en mi cuarto el chillido del despertador, hora de levantarse… Luz enceguecedora contra mis ojos batalla para no dejarme ver… Mis ojos vencen… Mas ahora la batalla es contra mi pereza. La muy desgraciada es buena oponente...
Aún en ese territorio perdido entre el sueño y la realidad , a tientas logro abrirme paso hasta el pasillo, y al humedecerse con salvadora agua fría mi rostro, pierde estrepitosamente la pereza en la cotidiana batalla matutina…
Desayuno solitario, mis pensamiento aún lejanos de este mundo. Tostadas, galletas, mate cocido, tal vez café… Una brisa atrevida se cuela bajo la puerta y prepotentemente sopla en mi rostro…
Manotazo al placard. Asalto express en el cual pierde el banco de telas no mas de dos prendas, un jean y un cinturón…
Se abre la puerta al mundo… la brisa atrevida y metiche fue solo un aviso; el viento deshace todo lo ganado en mi ancestral batalla con mi pelo… El rey Peine llora la pérdida de su dominio sobre cientos de cabellos rebeldes sublevados por el viento…
Ya en la esquina aguardo al acecho esa fiera que monto diariamente… Aguardo en silencio, tarjeta en mano, listo para abordarla una vez mas…
Se ve su amarillo cuerpo doblar en la esquina… aguardo el momento justo y salto…
Mi tarjeta hace lo suyo y comienza un viaje de locura, violencia y música…
En esta excepcional y diaria doma me acompañan Hendrix, Page, Blackmore, Lennon, Paul, Ringo, Harris, un par de guitarras locas más, y Juan Pablo Barsky…
Decenas de domadores, algunos con tarjetas, otros con monedas, intentan asirse de forma efectiva a la bestia desenfrenada, imponente…
Cada tanto esta abre sus fauces y vomita algunos de los que la desafiaron, pero yo resisto, casi hasta el final…
Como en un trance hipnótico, salgo por las fauces de la bestia, sólo para intentar domar una segunda, mas tranquilo esta vez…
Sus ojos naranjas resplandecen frente a mi… el frio me despierta, ingreso a sus fauces, mas tranquilo esta vez…
Un paredón blanco garabateado con nombres conocidos y respetados (algunos) en la sociedad, me indica que es tiempo de continuar…
La basura se acumula, gurreros armados hasta los dientes con mangueras y escobas les brindan batalla…
Avanzo por este campo de lucha, esquivando hordas de lechuga, cáscaras de huevo, diarios, engrudo casero y demás guerreros del basural, y la vengadora agua que avanza triunfante…
Un control requiere mi identificación, se me permite el acceso a este edificio…
Es aquí donde mi ficción muere, y nacen las normas… los hechos…
Y no ha mas bestias, son colectivos… No hay batallas, se llama alumbrado, barrido y limpieza… No hay brisas prepotentes, es un viento de mierda…
Y se termina mi mundo. Pero siempre hay esperanza…
Llegará el día en que mis mañanas no sean irreales… seré uno mas del montón, pero siempre tendré mis momentos, esos en los cuales me pierdo, me escapo, vuelo…
SOY QUIEN SOY, Y NO QUIEN QUIEREN QUE SEA…

                                                                                                                                      Purple Fireball