Escribo. Sin motivo alguno, sólo escribo…
Realizo viajes a lejanos lugares, lejos de este mundo… evito realidades cruentas… sólo escribo…
Solía hacerlo a diario, era mi adicción, mi vicio… pero con el tiempo, escribir se hizo lejano…
Escribía sobre mundos irreales, o sobre nuestro mundo, pero con una visión algo más positiva… Escribía sobre el ser humano, sobre cómo podría crecer… sólo escribía…
Al encontrarme con la sociedad, al salir al mundo, me encontré con una realidad distinta a la que yo mismo quise creer… entonces escribí sobre este mundo nuevo, distinto, extraño… escribí sobre él, revelándome, jurándome a mi mismo que por más que el tiempo pasara, y seguiría escribiendo, gritando mi verdad, como pocos lo hacen…
Durante un tiempo fue cierto, durante un tiempo resistí. Fue difícil, pero cada día un nuevo texto hablaba sobre mis vivencias en esta sociedad, sobre la situación que mis ojos percibían…
Pero nada dura para siempre…
Debía adaptarme o morir, es la cruel norma de esta sociedad… la mediocridad amenazaba noche y día, todo parecía perdido… y me di por vencido.
Ahora todo vuelve, en cierta forma, ya no escribo como antes, ojalá pudiera…
Sólo se que a veces, cuando siento que tengo que hacerlo, me destapo de la manta de mediocridad con la que me camuflo en esta sociedad, y saco mi vicio a lucirse…
No me importa escribir correctamente, no me importa saber si los demás leen lo escrito o no… Escribo porque es lo que soy, escribo porque así aprendí.
Escribo porque aún en esta vida tan imperfecta, no está mal buscar un lugar mejor, perfecto… fugarse allí tan solo un instante, y recordar esas viejas historias, esos viejos sueños, que tan bien me hicieron tiempo atrás…
Escribo porque gracias a esto, recuerdo quién soy en realidad…
Simplemente escribo.
Purple Fireball